Miles de millones de semillas guardadas en "La bóveda del fin del mundo".

Qué ocurriría si se desatara una tercera guerra mundial, armas 
nucleares y químicas destruyeran la naturaleza, la vida humana, los alimentos y especies animales. 
Esta pregunta se la han planteado los científicos durante los últimos 70 años y Noruega dicen tener la solución.Es una bóveda global de semillas enterrada bajo la tundra congelada de la isla Noruega de Svalbard, en el Ártico.
Tiene cientos de miles de semillas, de más de cinco mil especies diferentes.Es el almacén de semillas más grande del mundo creado para salvaguardar la biodiversidad de las especies de cultivo que sirve como alimento. 
Se conoce popularmente como "Bóveda del fin del mundo" se construyó a 130 metros de profundidad en una montaña de piedra arenisca en la isla de Spitsbergen. 
La obra se inició en marzo del 2007 se inauguró el 26 de febrero de 2008 con 100 millones de semillas procedentes de un centenar de países de todo el mundo. 
Se divide en tres almacenes, tienen capacidad cada uno para dos mil millones de semillas qué solo serán extraídas en caso de que se hayan agotado o se destruyan. 

Mientras tanto, se conservan a 18 grados bajo cero, en cajas de aluminio cerradas herméticamente lo que garantiza una baja actividad metabólica y un perfecto estado de conservación durante siglos.
La bóveda es impermeable a la actividad volcánica, terremotos, la radiación y el ascenso del nivel del mar.En caso de fallo eléctrico el permafrost, capa de hielo permanente congelada del exterior, actuará como refrigerante natural. 
Noruega lo construyó con fondos propios con la colaboración del resto de países nórdicos. 
Es un banco genético de semillas gratuito para cualquier país del mundo que quiera depositar en él una copia de seguridad de sus variedades locales. 
El objetivo según comenta el principal responsable Cary Fowler, es proteger las reservas en caso de eventos temporales o conflictos armados, como una posible tercera guerra mundial.
Nunca hasta ahora se había sacado una semilla, pero la guerra civil de Siria en su máximo nivel de caos y devastación prendió las luces de alerta. Y la bóveda se abrió. 
Pero al parecer el problema no sólo es en Siria, La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ya alertó que se ha perdido el 75% de la diversidad de cultivos de la Tierra.

Que te pareció este artículo, creo que tenemos la responsabilidad todos los países de reducir el impacto, ambiental y social. 
Gracias por visitar este Blog.No olvides compartir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario